No saber qué hacer;
descontrol que perdura
en un ser como aquel.

A sabiendas, tu yo y mi yo
no son aquellas ordenes
que nos atacan desde el interior.

Intensiones que observan sigilosamente
para tenernos en sus redes
y que huyen despavoridamente.

Esencia mía que alumbra firmeza
reencarnada de ancestros
característicos de decisiones
admirables en plena guerra.

Esencia tuya que conecta ternura
y esa humanidad que ya casi no hay;
esa humanidad de aquellas.

Hay más de lo que se cree poder ver y saber.
Te manifiestas en mi ser
como si tuvieras total control de él.

No sabes lo que realmente puedo hacer y haré;
maravillas que en un inicio
vinieron vacías.