No sé nada de tu historia,
no sabes nada de mi vida,
pero saber que lees lo que escribo
me quita en segundos de la rutina.

No sé nada de tu corazón,
no sabes nada de lo que amo,
pero saber que me dedicas un minuto
es sentir que me acaricias con tus manos.

No sé qué te hace sonreír,
no sabes nada de lo que me resulta gracioso,
pero saber que te dibujo una sonrisa,
vuelve mágico cada segundo de ese día.

No sé qué te hace llorar,
no sabes nada de lo que me entristece,
pero saber que te emocionas y cae una lágrima,
hace eternas cada una de mis palabras.

No sé de ti,
no sabes de mí,
somos dos extraños,
pero si me necesitas estoy aquí.

C L