Recuerdo aquél febrero, una mañana esperábamos al bus que te llevaría de regreso a casa, una despedida bastante profunda y cariñosa nos decía que un día no habrían mas despedidas, qué tarde o temprano despertarías a mí lado para nunca más tener que irte.
Los días pasan aún sueño con volverte a ver.
¡Todo mí ser te extraña!