Palabra carente de lexema.
Endorfinas fuera del sistema,
me siento irrealizado como un proyecto sin esquema.
Seguro que soy un desastre.
Sin embargo busco hospitalidad en el arte
expresando todo lo que siento
hasta el último momento,
no miento al decir que la crueldad que observé es vasta
tan amplia que me devasta.
Aplasta la apatía de día,
dejala para la noche o conviertela en simpatía,
«Sonría que vivimos una vez»,
soy consciente de ello, ¿No lo ves?
Después pude asumir mis barreras,
me costó aceptarlo no obstante averiguaré una diferente manera,
para poder seguir,
al instante vivir.
Uno de mis grandes sueños es convertir lo que escribo en magia de lectura,
simplificando la dura actualidad en sarcástica ternura.
Jura que presenciar la poesía es equivalente a la brisa,
empatizas con ella igual que con el viento cuando te envuelve, te hipnotiza.
Al leerla y escribirla la desdicha se paraliza,
es capaz de aclarar tu vista semejante a la acción de un limpiaparabrisas,
y posibilita suturar la confianza que estaba agrietada en trizas.