Ojos abiertos pero no se ve nada
Una oscuridad absoluta en su brillante mirada
Nos daba consejos, nos abrazaba
Pero no sabia a quien tocaba sus palmas
Nos hacia imaginarnos un mundo con solo sus palabras
Como buen abuelo nos contaba sus batallas
Echará de menos al futbol, pero mas a Mestalla
Le caerá una lágrima fantaseando en comer uno buñuelos mientra ve quemar una Falla