Respirando por inercia digo
¡Este caos merece un aplauso!
de él aprendí
a llorar con los ojos secos
a sufrir riéndome

Lo tapé con vodka y algunos puchos
pero también con tazas de café
que terminaron frías

Aprendí a enterrar fragmentos
en las heridas profundas
quizás a eso le llaman inspiración
¡Que tortura la inspiración!