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Desde Un Viejo Arbol

Desde Un Viejo Árbol

Hoy me recosté en un viejo árbol,
donde el tiempo a dormido,
como un momento que se queda,
solo, sin respiro, una hoja olvidada.
Mas allá de donde la distancia vive,
encontré un camino como dirigiéndose a la luna.
Un camino que enseñaba el paso de tus caderas,
caminando hacia el pueblo de mis deseos.
La luna esperaba la voz de tu presencia
sola como deslizándose hacia la vida.

Deja que hoy con mis letras pinte el recuerdo,
aquel que bajando viene de un pasado
que alegre y sonriendo hoy conmigo esta sentado.
Una almohada forma una de las raíces
que se levanta de un suelo olvidado,
donde un viejo álamo vive, mora,
es donde yo, y el cansancio de mi cabeza,
Pernoctamos la fatiga de cariños traídos del pasado.
Una lentitud cierra mis ojos,
y de ella emergen los sueños
emergen como una sonrisa
que coqueteando se desliza
en el encanto que baña la frescura de tus labios,
Así ese largo silencio que radica en tus ojos.
Es una vez desnuda, llena de timidez.

Mujer? OH si,
tu…
Claro esa misma.
Déjame que entregue al viento,
el mensaje que quiero adorne el negro de tus ojos.
Déjame que deposite el eco de mis abrazos,
como una música que se desprende
en ese inmenso silencio que pobla la soledad de los cañones,
formas la luz caminando el secreto,
caminando el cristal de viento
que solo se desprende de los anhelos que palpitan,
en algunos rincones olvidados del alma.
Como un sereno.
Como un poblado de nubes que alimentan tu paso,
Fresco, como profundo dueño de las semillas.

OH señora que vives en él palpito
Que respira la gracia de las olas.
Vives enredada al canto de las brumas
que emergen de esas mareas oceánicas,
Desplazándose por el extenso aroma de tu cuerpo.
Campesina que aras los surcos de mi cuerpo
y plantas semillas que florecen como besos,
cuando la humedad de tus labios riegan mi silencio,
ese que camina desde el ayer de tus recuerdos.
Se que los anos se desprenden de los relojes
y forman rieles de minutos,
que viajan arrullados de segundos al pueblo de las horas,
donde tu te hospedas como reina,
Como dueña del camino de los tiempos.

Negor Len

Desde Un Viejo Árbol

Hoy me recosté en un viejo árbol,
donde el tiempo a dormido,
como un momento que se queda,
solo, sin respiro, una hoja olvidada.
Mas allá de donde la distancia vive,
encontré un camino como dirigiéndose a la luna.
Un camino que enseñaba el paso de tus caderas,
caminando hacia el pueblo de mis deseos.
La luna esperaba la voz de tu presencia
sola como deslizándose hacia la vida.

Deja que hoy con mis letras pinte el recuerdo,
aquel que bajando viene de un pasado
que alegre y sonriendo hoy conmigo esta sentado.
Una almohada forma una de las raíces
que se levanta de un suelo olvidado,
donde un viejo álamo vive, mora,
es donde yo, y el cansancio de mi cabeza,
Pernoctamos la fatiga de cariños traídos del pasado.
Una lentitud cierra mis ojos,
y de ella emergen los sueños
emergen como una sonrisa
que coqueteando se desliza
en el encanto que baña la frescura de tus labios,
Así ese largo silencio que radica en tus ojos.
Es una vez desnuda, llena de timidez.

Mujer? OH si,
tu…
Claro esa misma.
Déjame que entregue al viento,
el mensaje que quiero adorne el negro de tus ojos.
Déjame que deposite el eco de mis abrazos,
como una música que se desprende
en ese inmenso silencio que pobla la soledad de los cañones,
formas la luz caminando el secreto,
caminando el cristal de viento
que solo se desprende de los anhelos que palpitan,
en algunos rincones olvidados del alma.
Como un sereno.
Como un poblado de nubes que alimentan tu paso,
Fresco, como profundo dueño de las semillas.

OH señora que vives en él palpito
Que respira la gracia de las olas.
Vives enredada al canto de las brumas
que emergen de esas mareas oceánicas,
Desplazándose por el extenso aroma de tu cuerpo.
Campesina que aras los surcos de mi cuerpo
y plantas semillas que florecen como besos,
cuando la humedad de tus labios riegan mi silencio,
ese que camina desde el ayer de tus recuerdos.
Se que los anos se desprenden de los relojes
y forman rieles de minutos,
que viajan arrullados de segundos al pueblo de las horas,
donde tu te hospedas como reina,
Como dueña del camino de los tiempos.

Negor Len

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