No eres más ni menos que una ilusión,
en el vasto universo de mis inquietudes,
el solo pensar en tus etéreas latitudes,
sobresaltan mi cobarde corazón.

Solo existe y solo una razón,
por la cual no ceden tempestades,
ni alivian enormes ebriedades,
en largas noches sin perdón.

Pues esa razón por mi justificada,
no merece jamás ser perdonada,
entiendo tu pesar desconcertado,

es justo tu dolor por tu amor perdido,
causa que causa tu sentimiento herido,
el haberte sin razón abandonado.