Cuando entra la verdadera noche,
todo está silencio,
parece el mundo estar vacío
las estrellas se escapan del cielo
y el insomnio se adueña de mi ser,
las horas de la noche giran y la soledad canta
estoy aquí viendo los astros girar,
extrañando la presencia de un ser,
aún no conocido,
será quizá una musa o hada encantada, hechicera o bruja,
a esta hora de la noche mi manía es siempre,
infinita la noche,
infinita la cuenta
pero aún así todas las noches intento contar las estrellas
la noche no termina aún, solo porque las horas pasaron…
amo la noche en su estadía por la mitad de la tierra
ocurren cosas hermosas,
como por ejemplo,
hacer el amor,
nuevos nacimientos,
nuevos poemas,
se otorgan besos, abrazos y se pacta amor,
la noche es un minuto de sueño,
la noche es como un gran amor, aunque termine vuelve a empezar…

Henry Benedicto Zuñiga Caal

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