Tantos sentimientos encontrados en un cajón lleno de cartas escritas en braille.

Debajo un espejo en el que dibuja con rayas de coca el contorno de su cara para olvidar los errores.

Al lado una botella de JB que le dice que ya está igual de vacía que su alma.

También le cuenta que no se preocupe que todos podemos tener una vida mala.

Que sigue teniendo muchos amigos en el infierno y allí no será un bicho raro.

Ahora solo le queda destrozar su futuro para que haga juego con su pasado.