V

Permíteme un tiempo acotado,
admirar con coraje y experiencia
la silueta de tu figura
que adolece a la primavera.

En un segundo una quimera
un desatino subordinado
al alma mía en desacato,
obedece mi cuerpo a tu boca

Quiero ser cómplice de tus labios
apreciar imperfecta sutileza
y agobiar con gritos de esperanza
el silencio inquieto que por ti aguarda.

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