Universos

—«¡Oh,  especulatis, en sorlomul!»—
(Cree la infraconsciencia de los espirituales cielos de la alteración, situe en los microcosmos un alter ego y fundí en mi creación evolucionista el fin de la inmortalidad.)

“ ¿Quieres la ultranza, el fin paradójico del libre pensamiento, una estatua,  una tumba y el pasado envuelto en polvo y los huesos de los muertos y tus cartas y poemas, cada estrofa de tu cansada alma, hablará.”

—«¿ Sobre quién he de depositar mi hombro cansado y susurrar el peligro de abundar en las cascadas del olvido y la impaciente sombra de mis demencias?  Cosa real por dentro,  mi ser evolutivo creo una forma para morir antes de nacer y ser bautizado antes de pronunciar palabra. Soy la sombra de los tiempos remotos donde la forma de la belleza olvida qué alguna vez nació para morir. »—

[… ¿Crees en el amor?  No,  es sólo silencio. Siembra tu árbol y olvida a tu mujer y que murió tu hijo. Mi historia es triste.  Recuerda: que la Cruz sólo nos dio silencio y una cruel y espumeante tumba. Mi Fe fue la esperanza de cambiar y olvidar qué alguna vez nací, para recordar que la amé…]

«Silvestre, vivirá por siempre en tu imaginación…susurrando a tus pensamientos, el amor de un beso qué jamás sucedió.»

Hipatia de Alejandría

«Ser Ad astra»
¡Oh, pleunurus, en tu escobilla fascicolateral!
Las nomenclaturas de Aristóteles. El Esquema Geocentrico de Platinus. En Platon, « el origen de la bacteria en sus genes de Fuego y viento, partepartesino, como el Geminiano pustulo de Sagitario.» – Nueve planetas en las coordenadas de Alejandreta. – Doce estatuas con fuego platino en las pupilas de Etronpia. » Si llamamos al Ser como la separación del Gen egoista en las fases de Tales».
( Nervio del Trigemino) Nervioculos del ensema de los labios carmines en tus femures de anciana, domesticando al ignorante. « Koppa, Vesta y Omegalon.» Nervio del espermatozoide en los liquidos de las vesicuvesiculsas seminales. – Cabeza y uncus, en la vena Poplitea, En la vena Cefalica en los Cepalopodos, en los anterozoos. En la Anteroozida, en la inteanalgesia, en los fosforojos, en los cabellos de las dinastias de los martires que reprodujeron y preñaron la vialivia con su cosmos y menstruación en cosmos en Agemonia de Macrocosmogoniae.
El Gran Show del Cosmos
Xenon, Carbohidrogenato, en tus peniculas de óvulos
«Progestestosterona, Arquebaracio, Antulon. »
– Hipocalorico, Tecniquetato de Silicio. –
«Brugos, Endemen, Poliuyth. »
– Contestelaciones en la biología del mundo. –
(Masa total, Coseno, cero más positivo, Tangente)
Un metal de ciento ochenta grados. Un oro de alas de pájaro, nisteado, xantrico, barroco, porciento, plinio.)
Mujer, crea el asterisco y las leches de los huevos de Lecospiosadía y Lectospirosa, y arquemio y placentero la insolación del ojo qué todo lo ve, lleva al recién nacido al fuego de los mundos y ¡con tu ojo astral crea cien mil océanos y funda la Cosmologia, crea la Idolatria, ¡en Alejandreta, tú, reinaras. ! Cosmos, iradiación, materias oscuras, Genes, bacterias y protozoos, Notiluca, himnos a Palas y Cosmicologoveliomambo en tus oteantes implantes bionicos.
-Plural, anagenitel, la impureza de la vitalidad y el equinoccio del soplo, sonámbulo el arroyo de la inmortalidad, eterna, dormitando en Dolorosas Flotas, adoleciendo la masa ecuánime y perfecta en su concepción de metal uniforme. – Tus greñas oscuras, tu omoplato, tu extremo longitudinal y tus naturas en la belleza del libro de Aedesioj Crectanus. « Super hombre, biología, mecánica y bioinformática y libros en la anastomis y el soplo del que ve:«¿ por qué me dices Cristiano: Yo soy, tú, eres, todos somos? ¿Ves una caja? ¿ Hay inocencia en tu corazón qué quema inocente Científica en la hoguera y reza?
«El mundo está muerto y sus historias.»
«¿Alguna vez viste a tu Dios sonreír? »
«¡ Oh, que podridos son todos esos credos y esas cruzes!»
Todos los libros de matemáticas y cuentas y los mundos trastornados de cielos qué jamás llevaran a la sabiduría.
«Yo, también quisiera ser sólo una mujer»
– Pero soy humo y espejos. –
Y aún así: suena mi Omega fulgor violeta de sus ojos.
El poeta está naciendo en Mirabilis.
«Crece, se hará puro, crece se hará sagital. »
– La bruja del crematorio, está incendiada en los mundos del tiempo. Sólo un verso. ¡ Oh, Dios! Sólo yo… – Mátame, lo demás está acabado y yo sólo soy una más de los mártires de todos los siglos. Funde tu iglesia y quema mis papeles y no digas más. La mujer siempre será eterna. ¡Oh! Simplemente duérmete, siempre duerme, simplemente sollozar, yo una bruja, para tu mundo frío.

«Descansar, llorar, morir y reír y pensar: ¡Oh, acto suicida!»
«La niña pequeña, que reía y creaba con su imaginación y pensaba en curar. La anciana, la dulce discípula y una maestra del amor. »
«¿Crees qué eres igual a mi? Somos todos la misma célula nacida para amar. »
(Tengo dolor, dolor, estoy muriendo, quemada y luego, las espadas y también los cuchillos y las piedras y todo.)

«-¡Oh, hereje!- grita un Cristiano. – Es mejor que pagues por tu osadía. Nosotros llevamos la moral y tú, no.

¡Oh, oh, oh!

– Sólo muere, y paga tus oraciones no son mejores qué las nuestras.

«Mátame, perdóname, quise pensar y estoy acabada y no puedo llorar, yo, una prostituta para el mundo frío.»

«Dejó de respirar, Hipatia y murió. Todo lo que ella era quedó en el humo del fuego…»

~Perdóname, papá. Quería escribirte antes de morir. Tú, creías en mí y te fallé. Ahora, dormiré por siempre y ya nadie lo recordará. Necesito dormir. Papá, lo siento, tu hija adorada. Descubriré el cielo en las flamas y cuando todo acabe. Papá, recuerda que eterna es la Filosofía…

Para mis compatriotas enfermeros,  porqué somos de la misma linea.  ❤

Seguidilla de poemas a Enfermería

—Cuál citio de venopunción.  Armando los sueros,  congelando un instante la vena basílica. Esperando el retorno de sangre,  con el lazo,  sujetando la mano no dominante,  calculando con la mente,  Enfermera, tú, esperas…
Habrase visto,  más mujer con su lámpara, en la oscuridad, tú, sacra, — en el medio de tus suelas de goma para no hacer ruido,  caminas alrededor del enfermo, — muchacha, eres santa. — Si es con la Ostomia,  curando Dermatitis, con los Cristaloides o los coloides,  sulfilando,  con la intramuscular,— dividiendo el cuadrante.  «Desde Nightingale,  pasando a todas las enfermeras, »… (Sacro,  tu coxis,  tu plexo rutileo,  tú, morgana. ) ¿Cuál Isolda,  gallarda,  creas en tu Oceanía, un bosquejo lejano?  Triunfas muriendo,  eres sacerdote, juez y médico, velas por todos,  tienes más valor que los hombres santos.  Niña, tú, ayudas,  mientras otros cierran sus iglesias, mientras otros,  chillan a Dios,  Athena,  en tu mente,  niña, ayudas al prójimo. ¿Porque nacer es morir?  En el trópico de Cancer has de nacer de nuevo,  en Argorea,  todos tienen una segunda oportunidad de volver a crearse.  Tú, hija, Oninfeta,  germinas con mayúscula cada átomo, cada sangre,  ¡Virgen, tú, salvas!  Sabes que puedes morir,  y aún, batallas,  pequeña, eres luz…
En un mundo de tinieblas, eres luz…
Pero,  los pacientes ambulantes,  sollozan en sus camastros,  tañen sus pupilas con agua y los secas con toallas limpias,  — más, osadía, de una parturienta, está menstruando,  y debes dejarla pulcra y etérea. «Así, te llevas el trabajo al hombro, llevando una luz,  una lampara, iluminando los corredores y a ti,  mujer de nimues cabellos,  te dicen, «la dama,  la enfermera,  la que es acólito del médico. » pero,  montón de entrañas, piedad casta,  — jamás has sido hermana de las terquedades, no,  nunca. — pues,  tus faltas de doctora, los suples, con oraciones y encomiendas,  al sagrario del amor,  te incineras.— Ardiente hoguera, extallas,  pasión, ópera.  ¿Has oído al calumniado sangrar ante una sepsis,  o al afligido sollozar ante un traumatismo craneal, con camas de colchon inflable y tablillas de madera,  chorreante de rojo almilla, «y, tú, sudando,  secando sus heridas, te haces profesora de las artes adivinas porque también tienes de mística lo que tienes de hechicera,  — sabio busto de Palas, — allá, en Crimenea,  ¡los hombres y mujeres, se arrodillaban ante la muestra de la caridad naciente! ¡Oh,  sol!  Vida…— reino,  en el mausoleo,  en las grullas del sol naciente,  para la milla del ciclo lunar,  ¡Oh,  osmosis!  — gradiente de los senos y los plexos rutileos y las venas cubitales,  o la arteria braquial.  (Cuál razón, cuál víctima, cuál citron,  cuál equinoccio de los llanos.) O los piojos,  o mocos en las narices, en las mejillas sonrojadas,  en los labios de los urinales,  en más bocas de rellenado,  — cuál cicatriz en las venulas, « ¡Oh,  hueso trocante,  músculo mayor y serrato y la piel sanguínea!»… Cuál voz,  sincronizando la belleza,  la sangre en las manos, los crímenes en las guerras, los asaltos en los cuellos y las molleras infectadas, ¡Ah! El asalto del equimosis,  tú y yo,  con la cruz roja en  el dorso de la mano…

—Cuál ovillo de lana,  secaste con toallas antisépticas, las lavatinas de los salitres sangrientos. —
Ante la soledad penumbrante del equinoccio nupcial,  secrecionaste los mocos con los pañuelos humedos,  limpiaste los cuencos de los ancianos y mojaste tus uñas de reina en los miembros desnudos del paciente sin piernas.  Al qué tenia Sida,  lo ungiste con remedios y tomaste su tensión arterial, calmaste a sus padres, ayudaste a hacer su cama, oíste a tus compañeros, reír.  Al enfermo de Fiebre amarilla,  lo acompañaste mientras sollozaba,  al epiléptico, lo ayudaste entre sus convulsiones, al niño con broncoespasmo, mediste su temperatura, a la mujer embarazada, ayudaste a llenar sus formularios. Cuajarones de azur cielo,  como lunulas  de espanto.  Ante la menstruación de una parturienta, limpiaste con las sabanas, su sangre.  Contemplaste al vejete,  cantar a la nada.  A la niña jovencita, con su madre anciana,  besarla en los cabellos encanecidos.  A la mujer con una vía intravenosa, mediste su suero,  y ante,  la crítica de tu profesora,  tú, estudiaste día y noche,  sin que ella lo supiera.  Con los más pequeños,  aprendiste a cambiar fisiológicos,  supiste la medicación de los hipoglucemicos.  Afrontaste la escala de Glasgow,  mediste la vena transversa del cuello y temblaste ante el corazón y la vena aorta. Viste a un hombre morir.  Oíste a otro,  cuando lo hizo,  era un indigente y había recibido su ultimo baño, nunca supe su nombre. Bebiste el cafe de la sala.  Viste al joven,  deprimido en el sillón de la enfermeria,  te enfrentaste a médicos y ahuyaste los miedos,  tú, gran luz,  entre todas,  ¿quien puede vencerte?  Ya conoces el terror,  has visto la sangre,  sabes lo que es sufrir y volverás a intentarlo, para salvar más vidas. Liberar el dolor.  Convertirlo en amor.  Tú, enfermera, gran pasión y mártir,  virgen santa preñada de Sol. Salva al humano antes de que se destruya,  con tus manos,  tus besos,  tu luz,  vigor de fortaleza…—Oh,  sion,  —¿Puede un hombre aprender de ti,  Ninfa? — «Los más pequeños sabrán algún dia que salvaste a una nación» …—¿Te reconoceran los villanos? — ¡Tendrán en cuenta a la gran Oninfa,  naciendo de la belladona de una flor Silvestre! Pues,  Luz,  eres y siempre serás… ¿Para qué otro camino has nacido?  Si no es para brillar,  Brisa del Sur,  ¡Oh,  masa de Amor!

—En algún lugar, nosotros, durmiendo… —

«Nacimos en un mundo perfecto. Creado por la envoltura de la belleza,  resplandeciente de colores y hermoso por cada pureza de su iniciación. Y sin embargo; pronto,  deberemos morir»

Somos afortunados.
En las semillas de los que no nacieron,  están nuestros sueños.
La ley cósmica de la gravedad empujó a los recién nacidos al fuego. 
Es hora
Despierta
Hay un jardín
Y tú, eres el elegido.
¡Oh,  esperma de tu padre!
Eres el elegido
Nacido para la biología del mundo.
Este mundo cree y se conoce como
» vida»
Si eres sabio,  sabrás donde pisar.  Y nunca te equivocaras.  Recuerda, hijo,  el Gen de está vida,  es qué tú, ames cada porción de esta Tierra.
Naciste,  para dar Luz.
Viniste para guardar a los perdidos.
Nuestra misión es ser como los niños y dar Luz. 
¡Oh, Oh, Oh!
— Luz,  sólo, Luz.

—«Espectáculo de la Tierra»—

(Crece,  hazte,  crece,  hazte)

Espectáculo del mundo.

Hace miles de eones estábamos aquí
Hoy,  somos un espermatozoide Egoísta.
Nacimos en Jonia.
¡Alejandria
En ti!
Hipatia, lo dijó: Todo gira alrededor del sol.  Todos somos iguales.
Newton,  sentado bajó el árbol: Cruzó las matemáticas. Las leyes de la Física.
Un eje cartesiano, una X y una Y. 
Einstein: Pensó en Maxwell Faraday.  Juntó a Mileva, él y ella,  dieron Luz a la física.
En el laboratorio de Madam Curie: El Plutonio y el Radomiro.
Thomas Edison: y su idea del Voltaje.
Charles Dawkinks: y su idea del Gen.
Carl Sagan: y su idea del Macrocosmo. 
Nicolás Tesla: y la electricidad.
Whalt Whitman: y sus hojas de hierba.
Arthur Rimbaud: y sus iluminaciones.
Edgar Allan Poe: y su escarabajo de Oro.
Jorge Luis Borges: y su Aleph.
Descartes: y su teoría del Método.
Todos,  nacidos para dar vida a está masa de vida Azul,  llamada:
—« Alpha Terrae»—

Related Articles

Responses