Hay estrellas expandiéndose por sus brazos
mientras me rodea con ellos.
En cada espacio de aire que se va reduciendo
respiro galaxias,
hasta que me quedo sin aliento.
Su corazón palpitando contra el mío
es la vía láctea
y sus brazos aferrados a mi espalda
son una constelación encajando.
Y él, él es el sol de la tierra que flota
en el espacio entre nosotros:
nuestro pequeño universo.