Noche oscura, cerrada,
ni una leve brisa, silencio.
Voy durmiendo,
intento no recordar.
Más de mi sueño no puedo borrar,
el deseo de salir a buscar.
Su silueta me espera,
de espaldas, pero no puede girar.
Y por más que lo intento,
no me puedo alejar.
Una vez más, su mano alcancé,
una vez más, lo intenté.
Y al abrir los ojos,
despertar de mi sueño…
sola quedé.
No, no tuve su mirada,
con el verde,
bello color,
del cual me enamoré.