Amanezco junto con los primeros rayos del sol, mi alma goza de completa alegría de seguir con vida y contemplar un nuevo día, veo la maravillosa creación de Dios, y me asombra todas sus proezas, el tiempo falta para admirar la belleza de este mundo, aunque la verdadera belleza infinita es la que se logra ver dentro del corazon, la misma que posee el Creador.
Día a día agradezco con el solo hecho de respirar, presencio a cada instante un milagro ambulante, ese milagro que sufre, rie llora, goza y aprende. Porque verdaderamente asciende sin mas propósito que ser feliz, esperando ese día de poder estar a tu lado, junto a ti.

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