Harto de ser un final
de tener y no tener a alguien.
Los finales felices no existen
son sucesos en lineal
que se confrontan y se parten.
¿Será la sensación real?
Misterio del corazón
que dudar al fiador.
¿Hará falta ser rector?
¿Para poder matar al acaparador?
Te niegas a quererlo.
Te niegas a soltarlo.
Quieres perderlo.
Quieres amarlo.
Y mientras la tonta sombra que peca
aquí mira,
como es el segundo,
como es vía de escape.
Poco a poco me hundo
esas palabras para mi se piran.
Esas caricias solo fueron reflejos
de un fantasma, llamado “Te quiero”.
Te quiero: En mis recuerdos.
Los de un loco cuerdo.
¿Para qué si estas cerca?
¿Para qué si estas lejos?

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