Déjame escribir tu rostro, tocarte en verso,
escuchar los trazos de tus manos, la curva de tus labios,

El suspiro de tus ojos, mojarme en tu mirada y renacer bajo tu carne, encontrarte en media noche y bailar con tu silueta,
y juguetear tus cabellos, respirar tus besos.

Alcanzarte en un lienzo blanco y guardarte eterna,
déjame abrazar tu aroma y besar tu mirada.

Déjame mirarte, bailando a media luz, y escribir tu rostro de nuevo
, escuchar tu coqueteo y caminar sobre tu espalda.

Déjame saberte en mis pinturas y reencontrarte en mis suspiros.

Déjame mirarte en mi soledad y recordar tu nombre,
Déjame tocar tus palabras y morir despacio.