Apenas me sumerjo en el presente,
aparece tu voz de blanco tino,
tu voz, que suena mi destino,
tu voz que nunca me ha tenido ausente,
tu voz, la clara idea de tu mente…

Tu voz, la idea genial,
la huella final de tu cuerpo florecido.
Tu voz, la realidad y lo divino,
tu voz, la voz
que abraza a tanta gente (…)