TIRANA
Todo te lo di, sin medida, sin prisa,
todo lo que pedías con solo una risa.
Porque en cada instante, en cada mirada,
era yo quien te amaba, sin pedir nada.
Gozamos de noches, de fiestas sin calma,
reímos al viento, te entregué mi alma.
Mas caí en tu juego, fui solo un peón,
me engañó tu sombra, tu cruel corazón.
Pensando en tus ojos, fui manipulado,
por tu voz de miel, quedé atrapado.
Eras una tirana vestida de flor,
tirana a mi lado, sembrando dolor.
Te di mi amor, y con devoción,
rompiste mi alma, sin razón.
Responses