Te amo con una fidelidad tierna y absoluta,
como el Sol a la Mar al final del día que se juntan, siempre en el horizonte,
como las abejas a su Reina con devoción eterna e impoluta,
beso por donde pisas y sufro si sufres sin condiciones ni exigencias en tu ánimo imperenne.

Te amo sin condiciones, sin esperanzas de ser correspondido,
sabes hace poco que existo,
eso sí, te hago gracia, te halago, me ves como un ser anticuado,
pero nada peligroso, ni pesado, ni fatuo.

Te amo con locura,
con inocencia, pero tu felicidad,
es más importante que la mía, sin ningún tipo de atadura,
y verte satisfecha es mi mayor verdad.

Te amo con locura,
por eso balbuceo al verte,
por eso no me salen palabras con cordura,
porque estoy ante ti nervioso y casi inerte.

A mis amigos les hago gracia,
por mi timidez, inocencia y bondad,
ellos piensan que no eres tan bella, te ven un poco seria,
pero ellos no te ven como yo te veo con amor y lealtad.

Te amo con locura,
como los románticos decimonónicos,
sin esperanzas, ni mesura,
pero con fidelidad eterna y absoluta.