Desperté pensando que lo podía todo
Podía tocar las nubes con mis sueños.
Sueños de colores brillantes… como la luz resplandeciente de un rayo, que ilumina el cielo entero.
Así son mis sueños, tan grandes como el universo, tan enigmáticos como la interconexión cerebra, tan profundos como el pensamiento pero tan esenciales como el agua.
Sueños que me ayudan a vivir, que nadie logra entender, pero calman de sobremanera mi alma atormentada por mis pensamientos…pensamientos que no son solo míos, causados por una enfermedad que ni yo logro entender.
Los sueños son mi cura, el antídoto al veneno que corre por mis neuronas, generando las peores ideas, esa voz que jamás se va, los sueños atacan a ese animal que irriga su ponzoña en mi torrente sanguíneo, llenándome de oscuridad, los sueños llenos de resplandor, iluminan mi esencia combatiendo las tinieblas.
Los sueños son mi luz.
Los sueños son mi vida