La manera de atraer y motivar a las personas determina el éxito del líder,
sólo el equilibrio aniquila la fuerza,
grandes trópicos humanos de hierro y fuego y fuerza,
porque en el deseo habla la impotencia, y en el querer la fuerza,
es lícito repeler la fuerza con la fuerza.

Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza,
la paciencia tiene más poder que la fuerza,
adquiere fuerza,
quien tiene la voluntad tiene la fuerza,
pero sólo la justicia puede dar la fuerza.

Sustentarlo por medio del derecho y por medio de la justicia,
nos volvemos justos realizando actos de justicia,
toda justicia que tarda es injusticia,
pero es el más terrible cuando vive sin ley ni justicia.

Limitarse y estar sin la justicia,
el derecho riguroso es una especie de injusticia,
la demora de la justicia significa injusticia,
hacerla esperar es injusticia.

Y la dulce caridad es casi siempre justicia,
nadie puede inducirles a hacer justicia,
una justicia llevada demasiado lejos puede transformarse en injusticia,
cuando el orden es injusticia, el desorden es ya un principio de justicia.

La Verdad brotará de la tierra, y de los cielos se asomará la Justicia,
filo de la justicia,
cuando los hombres son amigos, no han menester de justicia,
donde no hay caridad, no puede haber justicia.
Tu con la claridad de tu narcisismo dirás (Quisiera subir al cielo
y mirar como desde ahí,
se ve el mundo abajo sin mi,

para no causar recelo
a los ángeles por ahí,
a hurtadillas tendré que ir

no es que mi ego sea grande
lo que pasa que la tierra
pequeña es para que ande
y no es que sea perfecto
también tengo mis errores
y ellos son encantadores).

Levanten esta tierra de ojos rojos.
Rubios, pulidos senos de Amamanta,
por una lengua de lebrel limados.

Pórticos de limones, desviados
por el canal que asciende a tu garganta.
Y se mesa con cariño el cabello,
de marfil expirado en un cabello,
a través de un débil bosque de cabello.
Beatífica la sonrisa satisfecha la piel,
caricias al filo de la piel,
de hierro y fuego en la piel,
y jabón que acaricia voluptuosamente tu piel.

Bajo lo oscuro vemos claro,
el amanecer más claro,
un pie se acerca a lo claro,
y tú tenías un nombre claro.
Aceptar opiniones, siempre será motivo de tu orgullo,
la vanidad es la espuma de tu propio orgullo,
y tibio como el perdón desde una nube de orgullo, si debes morir orgullosamente
cuando ya no es posible vivir con orgullo.

Que una calma se hacía en tu inquietud segura,
el amigo seguro se conoce en la ocasión insegura,
hay alguien más allá del horizonte, estoy seguro,
ay, majado seguro.
Yace ligera y aplacada seguridad, viendo estoy tu beldad hermosa y pura;
ni a la reina envidias, ni tus triunfos quiero,
pues más imperio ilustre considero
que es el que tu belleza me asegura.

Bien puede presumir la deidad tuya
que al que yo llamó pequeño mundo,
llamará a ti mujer que resumir a la belleza.
Una mala actitud quita las ganas de cualquier cosa, ella usará del bieldo
para limpiar la era de acuerdo a lo previsto:
el trigo irá al granero, la paja a consumir su
dichosa vida.