Llueve
Y rompiendo el polvo del suelo
Me hace respirar un otoño ya resquebrajado
Y en esas noches de fríos inesperados
En la que a la única que echo en falta es a ti,
Siento, como un invierno ya caduco
Abre su insaciable boca hambrienta de almas vacías
Llueve,
Y en su ansia de borrar todo lo borrable
Su ira se vuelve insoportable, dañina
Y su intensidad quiebra aún más este otoño…
Queda dicho y hecho e incluso borrado,
Casi todo…
Tu nombre, tu aroma, toda tu esencia
Son imborrables
Son parte de la ira de esa lluvia caprichosa…
Llueve,
Y a cada gota que es del suelo
Crece aún más una ira incomprensible
Y cuanto más se rompe el polvo del suelo
Más me hace sentirte a mi lado
Aún echándote tanto en falta…