Cuando la sombra ha llegado,
Y ya la luna no está a su lado,
El sol desolado vuelve a su remanso,
A convivir con atardeceres en sol y edad.

Esperando por lo que vendrá.
Al ritmo de melodías recordatorias,
Y frases de memoria,
A segundos le queman los recuerdos,
A minutos muere por comenzar de cero,
A la hora se resigna de nuevo.

La luna madura,
No se atrevió a expresar su sentimiento,
Prejuicios de sol y edad,
Que no pudo quitar.

En pena y angustia se alejó a su realidad,
Es ahí donde mejor esta,
Durmiendo anocheceres
E iluminando placeres,
Acompañando a las estrellas,
Ella luz cósmica de existencias.

Le soltó la mano al sol,
Para que encienda su dolor,
En la distancia del día y la noche,
Para que jamás se asome,
A su galaxia lunar,
Dejando al sol en profunda sol y edad…

John Claudio Andrés