Caminar deshaciendo ilusiones,
a cada paso soltando imágenes,
de momentos ya perdidos,
del color que ya no se puede.

Seguir avanzando, sintiendo,
el peso ya más liviano,
va pagando sus culpas,
por ese color nuevo dado.

Y respirar y sentir la pureza,
de este aire que cura,
que limpia y colorea,
cada recuerdo triste y amargo.

Poetisa de mil colores,
que se quedó sin pinceles,
ha de pintar con el alma,
con su cuerpo ya no puede.