Un breve
Pero intenso escalofrío
Recorre, lentamente mi espalda
Hasta mi cogote
Cada vez, que todavía
Con sostenido pero irrefrenable
Masoquismo
Me viene, inesperadamente
El recuerdo de un pasillo en la noche.
En mi nariz, sigue su olor
Penetrante, a vacío, todo
Pintado de humedad y de una
Oscuridad tan profunda como
Los sentimientos humanos.
Un pasillo, que reclamaba su
Víctima, su victoria al miedo.
Un pasillo eternamente angustioso
Angustiosamente imperdonable
Imperdonablemente doloroso
Y dolorosamente dañino, desafiante.
No pude cruzar ese pasillo,
El miedo me pesaba demasiado
En mis cobardes e indecisas piernas.
Un breve
Pero intenso escalofrio
Sigue recorriendo mi espalda.
De un pasillo, negro,
Cargante de sueños muertos,
Cargado de un penetrante
Olor a humedad y miedo…