Que tienen tus manos
que no me atrevo a soltar.
Pienso que me perdería
a plena luz en las
Profundidades de tus ojos celestes,
no lo quiero así.
No quiero volverme el solitario
que nunca se deja ver,
ni ser la pequeña
historia de tragedias de amor.
Quiero que bajes donde
me encuentro y me enseñes
tu alma, nos paseemos de la
mano, por los caminos frágiles
de la vida, solo te pido que
me hagas feliz.
Intenta no pisar fuerte en el
papel de arroz que es nuestro sendero,
para no caer en el último abismo
que me falta por sortear
antes del olvido total, ¡sálvame!
solo tu puedes hacerlo, aprieta
mis manos a las tuyas,
cierra tus ojos color de la
Inmensidad y besame, nos habrás
salvado de este duro paredón,
no me dejes caer.

Andrés de Lua