Para compartir un mismo amor,
quisiera volver a El Salvador,
la vida no es placer ni dolor,
el último pan fresco de su humor.

Hasta lo mas alto de mi amor,
donde alentó una flor otra flor,
cuando era joven y previsor,
no importa si no es el mejor.

Coyota del señor Embajador,
di su razón, su forma, su calor,
frente al día de nuestro amor,
desnuda las palabras de amor.

Dos personas miran al exterior,
llegaste temprano al buen humor,
la edad no protege del amor,
y todos los muchachos del amor.