Entre atardeceres y puestas de sol,
Tu luz incesante brillaba sobre el verde de estos prados,
Si quieres que elija un recuerdo bonito,
la verdad es que no puedo dejar,
de pensar en ese instante,
en el que tu sonrisa sofocó las llamas, que ardían en mi inquieta existencia,
para darle un respiro y proporcionarle un soplo de aire puro y potente,
ese golpe impactó sobre mis cenizas y las erigió con fuerza,
revolviéndose sobre sí mismas, y convirtiéndome en una gigante con paso firme y decidido,
Definitivamente,
decidí guardarte tan adentro,
estás tan profundo, amor,
sin embargo, no has de preocuparte, el elixir de mi pasión te alimenta sin mesura.

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