Recuerdos

Todavía quedan marcas de tus curvas en mi colchón y recuerdos de tu cautivadora cintura en mi mente, aún, en lo más recóndito de mi hipocampo, te veo andar por la habitación; tan frágil y con tanta gracia como un espejismo en mi retina.

Cada paso y cada segundo, siento el tiempo pasar a mi lado, admiro con demencia tu figura, tu sonrisa es la luz de mi alma, tus besos la nicotina de mi cigarro.

Mas ahora no estás, no estás aquí y no estás allá, sólo no estás; me dejaste en este frío abrasador, me dejaste solo como una nube en el vasto cielo.

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