Se que es muy tarde para decir adiós,
No importa dónde te hallas ido,
Si es el cielo o tu destino,
Se que llegará

Oh querida vida,
Tu que fuiste dulzura en mi niñez
y amargura en mi juventud,
¿Cuándo seré capaz de soñar como aquella vez?

Soñar con ser adultos pero jamás crecer,
Soñar con tenerlo todo y no perecer,
Soñar con que ellos siguen ahí,
Aún que hoy no lo estén.

¡Oh, vida mía!,
Me has dejado con estragos el corazón y con cicatrices en el alma
Dejando mudos mis sentimientos y
Cegando completamente mi mirada.

Tu que llenaste corazones y abandonaste otros,
Querida vida,
En nombre de mi aflicción,
Pido que no abandones a mi madre también.

Tu que naciste del pequeño esplendor maravilloso de la tierra,
Nadie imagina el verdadero dolor que conlleva.

Y tú que naciste del bello esplendor querida abuela,
Y te fuiste un 24 de diciembre en noche buena,
No importa si es el cielo o tu destino,
Por siempre permanecerás conmigo.

Oh querida vida,
Se que debo sostener tu mano para avanzar,
Si eso tengo que hacer para dejar todo atrás,
Le pido al universo de rodillas que te Vuelvas una estrella más.