…pútrida y morada.

Risas estridentes inundaban todo el lugar,
provenientes de dos jóvenes a punto de estallar
el caos se presentía y la ira iba asomando ya,
a través de sus rostros inocentes y sus bocas sin probar

Poco a poco el furor del momento
con su acalorado proceder desemboco los salvajes
caballos de la envidia y el placer sin satisfacer
que yacían cual tigres enjaulados y han sido despertados
por el brillo del látigo al girar y el sonido
de este al contra sus cuerpos estrellar.

Las risas terminaron en llantos y las manos laceradas
por los golpes que cual lluvia aterrizaban como dagas
sobre la suave piel de este par particular
daban muestra de la ferocidad del alma humana

que escondida tras un montón de huesos
y carne pútrida y morada
confunde desvía y engaña a quien solo ve
y no intenta develar esos signos particulares

del alma en pena, el corazón delirante,
los ojos suplicantes y la voz quebradiza
de quien sufre y se consume en su interior mientras
que la muerte en su exterior parece estar
detenida atrapada y meramente olvidada.

+3

Related Articles

Responses

Ir a la barra de herramientas