Hay una fracción de segundos previos al objeto desparramado por el piso. Esa estrepitosa premonición que te lleva a entrecerrar los oclayos antes del tambaleo determinante, que te resigna a escuchar el sonido a resquebrajado antes de que suene, se estrelle, y se cumpla.


JULIETA IALLORENZI

PATENTADO EN SADAIC Y DNDA

DERECHOS DE AUTOR RESERVADOS

0