Érase una roca altiva, una roca cínica.
Érase un día una roca tímida, cuan roca bella posada en la pradera.
Érase un día una roca misionera, ¿Cuál misión era?
¿Acaso esa roca era espacial? O solo era una ordinaria roca usando su lugar?
Eso era lo que pequeña Fish se preguntaba, algo alrededor de aquella roca la llamaba. Su fortuito encuentro deseaba como si de un hechizo se tratará

Caminaba lentamente y con letargo pequeña Fish se cuestionaba.
¿Por qué he temer?, ¿Acaso temor es lo que siento?
Por un objeto que no ha de atacarme no debo espantarme.
Su andar seguridad cobraba mientras Fish la roca rondaba.

Cuenta no se daba pero la niebla el lugar abrumaba, blanquecina se tornaba más y más espesa aunque Fish no se percatará lejos la roca la llevaba.
Un viento fuerte la abrazaba el verde pasto cubierto de roció y humedad danzaban.
El cielo tomo un profundo gris a diferencia de hace unos minutos el prado perdió calor tornándose frio como es abril.

Un gutural finito entre las ramas eco provoco absorta Fish ni siquiera lo noto
Al tocar dicha roca Fish se desmayó y su mente a otro mundo viajo.

Fish se encontraba en un mundo ideal vocecitas de hadas cantaban llenando el lugar
Estaba segura que podía hacer lo que deseaba
Alegre se encontraba mientras veía que a su madre descuartizaban.

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