La felicidad rociada
con el esplendor
de la lluvia
es como el aire
puro y cristalino
de las flores
que se introducen
en el corazón
y resplandecen
en la mirada
como la luz celestial
de una mirada angelical.

La fragancia de las flores
es como un aire celestial
que penetra en el rostro
y se profundiza en el corazón
esplendorosamente de paz
y completa felicidad.
como una mirada celestial
llena del resplandor del cielo.

Dibujar la felicidad
con el pensamiento
es como navegar,
en un mundo
de sueños lejanos
“Oh muy lejanos”
como un cielo celestial
que resplandece de paz
y de amor infinito.

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