Los caminos
de la vida
son como las tunas,
que a pesar,
de las espinas
que aparecen alrededor.
siempre florece,
la luz celestial,
de la felicidad.

La vida no necesita
demasiada agua
para poder vivir
es como algunas plantas.
como aguacates o tunas,
ya que se traspira
el aire fresco
del ambiente
que nos rodea,
que es como
una vaporización
que va introduciéndose
en el cuerpo.

La felicidad celestial,
de la vida
es como luces
que resplandecen
celestialmente
en la mirada
y el corazón.
cubiertas de completa
y absoluta paz,
llena de luminosidad.
que desciende
de aires celestiales
que llegan del cielo.

El resplandor del amor.
siempre esta en el colorido
de las flores aromatizadas,
como una mirada
angelical,
que cubre la mirada,
y el corazón,
de una luz celestial.