De manera dulce la luz del sol entra lentamente por cualquier parte descubierta de esta casa , a través de franjas percibo las hojas entrelazadas unas con otras danzando al compás del viento , cuerpos llenos de grietas las sostienen mostrando sus lazos fuertes bajo todo aquel templo, mientras el techo es azul tan azul como si de eso dependiera la vida… el sonido gratificante de aquellas almas mas puras que el alma mía … esperando el momento para poder lucir su piel , como si de un espectáculo se tratara.
es entonces cuando caigo en cuenta de que permanezco viva aun , sin poder tocar pero tocando mi alma esta, estoy..
acaricio de manera ficticia aquel pedazo de magia que complace a mi ojos con luces translucidas , pequeños átomos voladores y calidez en el alma…
Tardo mucho tiempo en recobrarme de aquel encuentro efímero, diciéndome aquí estoy y te espero cada vez que sea diciembre..