PARA TODO DOLOR
Si solo hubieras sido una tormenta,
esas de verano,
que hasta agradan,
pero fuiste la peor tempestad
en el invierno,
cuando no podía
mi alma guarecerse
de tanta lluvia
y tanto viento,
que he quedado
tirado a las afueras
de tu corazón,
sin que te apiadaras
en abrir las puertas,
no encendiste una sola
luz para que mi pesar
no fuera mayor.
Si solo hubieras sido
la simple flor,
mi violeta amada,
que alucina con
su forma y aroma,
pero no,
tenías que ser la flor
silvestre que más espina,
la que se clava para no
soltar más,
la que ni sangre
o lagrima la hacen
compadecer de
tanto dolor,
la que me cubre
los pies, la que no me deja ver,
la que no te duele
contemplar cuando
miras por las rendijas
entreabiertas
de tu corazón,
¿Qué tanto dolor
no te son suficiente?
coraza de piedra,
¿qué te conmueve,
ave herida?
Que acaso debo morir
para que te des
cuenta de que mi
amor es verdadero,
no crees que será
tarde para entonces
y nada sacaras
con llorar.
Desatarme, aún estas
a tiempo de que
puedas ser feliz,
aunque las heridas
difícilmente
las pueda borrar.
Andrés de Lua.

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