O el puente o el río

Casi fueron sombras
de las espaldas que compitieron
entre palos podridos flotaron en el río
como si las armaduras
pensaron que no volverían a ensuciarlas.

Esas mismas sombras que el caballero Convirtió en un ramo de flores
para devolver a la reina

Quizás polvos de las ruedas de la carroza
y los cascos de los caballos
hicieron estornudar los palos podridos
del puente hasta que cayeran al río
para que el caballero los transformara
en un otro ramo para devolver a la reina.

O el protocolo
que atrajo los pétalos podridos de las rosas tanto las hojas de estos ramos de flores
para colgar del puente y luego tirar hacia el río para que el caballero los convirtiera en una carta de amor.