Sí pudiera definir lo incontenible y a su vez, lo abominable
estaría más cerca de descubrir como lucen las piezas atrozes
que como organos, ponen en marcha una de las cuantas maquinas irracionales
que mueven con vivacidad el ente de mi propia naturaleza.
Composicion absurda, grotesca e incomprensible
llena de maldiciones tangibles y fortunas invisibles.
El manual de como usarnos, no nos fue revelado asi que con ignorancia nos usamos
Y nos averiamos con el fin de descubrirnos, hasta ocasionar nuestro propio destripe.
Al pensar, no se si hablan mis organos o la idea de lo que creo que soy.
Mi sombra y yo somos lo mismo, la silueta de un monton de algo.
Ahora me pregunto, si pudieramos ser nada…

¿Seríamos una “nada” entre las “nadas”?

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