Non rimpiango. Lo rifarei.

No me sale rugiendo de las entrañas, maldito poeta. No tengo triste el corazón, ni la cabeza hueca, no me tiembla la pluma, no miro los recuerdos, ni caliento mi sexo recordando momentos que no me pertenecen; son nuestros para siempre. Tampoco quiero olvidar quien es, quien soy, que fuimos. Por eso escribo sin pensarlo mucho, no busco palabras preciosas, lágrimas o sentimientos; no mejorará el poema.
Escribo por que solo nosotros lo sabemos y aquí lo cuento con su permiso. Jamás será borrado. Mis palabras; adornos en su árbol de navidad, si así fuera su deseo.
Sonríe, sonríe, Andrea, que tonto de mi; estaré ante ti sin recordar esto que escribo.
08/10/2020 2:22

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