Que me estrellen el cráneo con un mazo y un cincel
Que me claven agujas en todos mis nervios
Que me desprendan las uñas con un destapador
Antes de mentirle a usted.

Que me claven los huevos al altar
Que me reviente el ojete un toro enfebrecido
Que se me pudra la virilidad
Antes de fallarle a usted.

Que me escalpen con hojas melladas
Que me viertan ácido en los ojos
Que me devore las entrañas un ratón
Antes de herirle a usted.

Que todo en mi vida se me pudra en mis manos
Que se me caigan los dientes y salgan dermápteras en su lugar
Que la comida se vuelva ceniza en mi boca
Que el agua me hierva el gaznate y me haga cagar cuchillas mutilantes
Que orine garrapatas ensangrentadas y duerma sobre lágrimas de estiércol
Que toda está agonía se repita una y mil veces antes de terminar
Que jamás se calme mi sed ni se sacie mi hambre
Que no pueda calmar la comezón así me rasque los huesos
Antes de perderle a usted.

Porque soy suyo en cuerpo y mente
Y quiero estar en su vida un poco más; si usted así me lo permite.

Porque una simple palabra me silenciará para siempre
Me hará uno con el polvo que se lleva el viento de invierno
Sin ruidos gimoteantes, sin alaridos lacrimeantes,
sin más que mis pasos al partir y dejar lo que llamaba hogar;
cerrando así la puerta de su amor.

JLC