No quiero se tu títere.

El titiritero embustero creó y controlo,
le exigió a su títere obediencia y estuvo bien,
hasta que su creación tomo conciencia y pensamiento
propio, lo denigro, acuso y golpeo.

Cuando exigió respuestas el titiritero respondió,
de mis manos yo te e creado, usando hilo y aguja,
tu opinión  a mi me importa poco, no me importa,
que tela quieres usar, ni que te gusta más y frente a todos,
frente a su abyecto publico el titiritero parecía un hombre bueno,
el padre y madre perfecto, abierto de mente, el padre sacado
de la fantasía de cualquier niño, pero cuando las puertas se cerraban y el titiritero se quitaba
su falsa mascara llena de hipocresía, quería crear una copia de el, sin importar si el títere rogaba por
explicaciones, exigía respeto y pedía ayuda, el titiritero prefería sentirse superior porque según su

bizarra jerarquía el era lo más alto, ninguna de sus ideas serian cuestionadas,
ninguna de sus exigencias refutadas y si el pequeño títere se mostraba desconforme
el tendría derecho a humillarlo y callarlo, porque las vivencias del muñeco son poco
para el mas ciego, porque mi realidad es la única verdad, no me importa tus creencias, menos tus
preferencias, no me importa que clase de costura te gustaría tener, estas confundido le dijo.

Y a las malas al títere le toco callar y aceptar, desahogar sus penas con las cucarachas que
merodeaban por el lugar aun así viendo el estado de su títere, el titiritero se sintió indignado, le dijo «como pudiste, porque no hablas conmigo, porque prefieres desahogar tus penas con las mugres cucarachas del lugar, prefieres escuchar a las cucarachas y seguir el mismo consejo que yo te hubiera dado.» dijo.

El egocentrismo del titiritero era tal, que no le entraba en la cabeza, saber que el no era el único confidente de su títere, el quería manejar cada aspecto del títere, sin importarle el daño que le causaba, el títere ya no sabia en quien confiar, aquella figura que le prometió ser su amigo actuaba de manera que el no comprendía, podía contarle el mismo pesar en diferentes  situaciones y su reacción no dejaría al títere analizar, una bipolaridad que el títere no era capaz de comprender, pronto las consecuencias llegaron al títere, impotencia, ira, no podía entender, si se suponía que su titiritero era el más abierto de mente en la zona porque cuando estaban a solas, era tan diferente, tan falso, le decía «tu puedes ser quien quieras ser» pero en cuanto el títere quería cantar y no bailar el titiritero explotaba en cólera, tu puedes amar a quien tu quieras le decía, pero en cuanto el títere le empezó a gustar el mármol y no la ceda, le dijo que estaba confundido, cuando el títere refuto el titiritero se enojo, no quiso saber nada más de sus sentimientos.

A las malas al títere le toco aprender que darle argumentos imposible iba a ser, la solución que encontró, fue seguir los pasos de viejos títeres de titiritero que pasaban por lo mismo, callarse era la solución, una sonrisa yo fingiré, sin decirle a nadie yo viviré, el desahogo lo encontrare cuando fuera de casa yo esté,  y tal vez algún día pueda cantar  en la plaza, ciertas cosas al titiritero yo contare, pero mi propio se yo lo ocultare, reconozco que como un títere tengo errores, podre ser terco y ciertas decisiones no serán las mejores, pero si el titiritero no me deja ser yo jamás seré mejor que el.

-SG

 

 

 

 

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