Nimiedad

Apesar de estar en una ciudad resplandeciente,
No hay ni una luz de esperanza,
En la que la luminosidad del infinito,
No se aprecia, la que de esperanza,
La que de sueños, se siente.

Pero al estar en un lugar, con la maravillosas luces exteriores, solo puedo pensar
En lo inancalzables que son,
En que están tan alejadas,
como los sueños muertos
que algún día tuve.

Siguiendo esa luz, pensado en que se cumplirá,
Pero atraviesa la faz sin detenerse,
Sin regresar, así como el amor que nunca se cumplio, aquel que murió
como una pobre flor en otoño…

Nació hermosa en una primavera,
pero no floreció, quedó sin poder ser apreciada, se desvaneció, y sin dejar rastro por el viento, fue olvidada por el cielo.

0

Related Articles

Responses

Ir a la barra de herramientas