Tan triste y melancólico como si no tuviera vida, subió su fría mirada al apagado cielo y suspiro para morirse, no pensó en nada se quedó en blanco. Lo supo en ese momento y se dejó llevar, poco a poco se oscurecía el bello ser que había, una última pequeña lágrima brotó con su poco aliento y se esfumó.

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