Mírarte, desearte y no tenerte.

Mirarte es darme cuenta que conectas tus sentidos con las emociones en cada robo de mirada; desearte, es imaginarme una vida contigo y no tenerte es la realidad que me aparta de ti.

Quisiera robarte un beso, cómo me robó tus miradas; quisiera abrazarte y decirte al oído que me encanta tu mirada; quisiera Rozarte con mi cuerpo para sentir el deseo de amarte.

Pero, otra vez la realidad me demuestra que es una simple ilusión, porque no puedo tenerte. Solo puedo conformarme con contemplarte y tratar de descifrar que dice esa mirada nerviosa cuando se cruza con la mía.

Deseo estad a solas contigo, aunque sea unos minutos, para poder descifrar tu mirada y saber si son los mismos pensamientos que tengo hacia ti.

Aunque, quisiera darle rienda sueltas a la ilusión hay una realidad, que me dice abre los ojos, no la puedes tener. Por eso, puedo mirarte y desearte, pero no tenerte, aunque estés muy cerca de mi, hay una distancia física, que pone los límites, entre desearte y no tenerte…

Mientras tanto, las ideas seguirán fabricándose, hasta que aparezcas en mis sueños y quizás ahí, pueda tenerte…