Los días no son lo mismo,
mis ojos se iluminaban
cada vez que te miraba,
provocando en mi
una sensación inexplicable.

Mi corazón latía,
latía tan rápido que iba a estallar.
Imposible olvidar ese momento,
que para ti era irrelevante,
para mi era eterno.

Nunca me podré explicar
como tu mirada,
me causabas eso.
Solo con tu mirada.