Una hermosa dama pendiente del horizonte que observa,
una hermosa y considerada doncella,
que intercepta el enojo sutil de la tarde,
el rubor tenue de la arena que le rodea,
la magia incesante,
las plumas, y el viento que baila con ellas…

Una férrea y sencilla dama entregada a la libertad,
a la musicalidad del horario flexible,
del coro angelical:
mudo para muchos,
no así para los finos oyentes,
los herederos de la sensibilidad…

Los que esperan la consideración del tiempo

Los que esperan el pragmatismo espiritual del caos…

Los que descansan en la mansión de las palabras
nunca dichas,
solo sentidas,
apenas pensadas…

Belleza paciente guardando en su corazón
la eterna prisión de la libertad…

Mirando la indescriptible imagen de su alma
representada en ese horizonte lejano,
a veces tan cercano…

Eres tú,
impregnada en todas las profusas bellezas
del mundo que nos rodea…

Dónde estarás mañana…

Quién sabe…

Solo hoy importa….