Poesía para mi bella Aylin Sofía

Hija, mi pequeña princesa
El día en tu que tu naciste
Que por primera vez me viste
La vida me mostró su grandeza
Me mostró la gran belleza
El milagro de la vida
Con mi alma embebecida
Un poco torpe, pero pude
En mis brazos te sostuve
Mi bella, mi consentida.

Una nueva etapa empezaba
Todo era nuevo para tus padres
Mucho más para tu madre
Que por primera vez te alimentaba
De sus pechos te pegabas
A veces con desesperación
No tomabas biberón
Arrugabas siempre la cara
Tus gestos como cosa rara
Yo veía con emoción.

Amé cada acontecimiento
Desde las primeras balbuceadas
Tus primeras gateadas
Tus primeros pasos lentos
de esos bellos momentos
Mi alma se engalana
Amé tu vestidito de lana
Que te quedaba tan bello
amé tu hermoso cabello,
Y los paseos de mañana.

El tiempo siguió su viento
Y un año ya cumplías
y en agradable compañía
Celebrarnos tu nacimiento
Fue año de crecimiento
Ya tu andar era seguro
Tus ojos castaño oscuros
Y tu cabellera risada
Tus pestañas pinceladas
Y tus cejas grandes muros.

Tu vocabulario crecía
Al igual que tu tamaño
Se nos hizo algo extraño
Que un diente no salía
Al dentista consultaría
A la semana siguiente
¡Así de pronto¡, ¡de repente¡
¡Cualquier día¡
En tu boca brotaría
Un par de hermosos dientes.

Has sido una niña muy sana
Pero el destino y su reproche
En una lluviosa noche
Y en una asoleada mañana
Nos dio dos sustos, con ganas
Ese día no estaba presente
Todo fue muy de repente
¡Se cayó con la abuela ¡
Decían, las dos sin secuelas…
Fue sutil el accidente…

En aquella horrible noche
La fiebre no te bajaba
Una tempestad azotaba
A la tierra sin derroche
Te resguardé como un broche
Y te vi con contemplación
Y sin vacilación
A urgencia te llevaría
El diagnostico arrojaría
Una urinaria infección.

También hubo verdes moretones
Y rojas peladuras
Una que otra cortadura
Producto de tus diversiones
todo sin complicaciones
Mi Dios te cuida mucho
Tú risa, gustoso escucho
Me encanta verte sonreír
Y contigo compartir
Por eso me esfuerzo mucho.

El tiempo avanza sin remedio
Eres mi más grande alegría
Y al colegio entrarías
Y a los dos años y medio
Alumna de altos promedios
Destacaste con inteligencia
Dedicación, persistencia
Disciplina y actitud
Y recibiste por virtud
Méritos por tu excelencia.

Desde aquel hermoso día
Ya son casi cuatro años
Sé que a veces te regaño
Por cualquier grosería
No sé qué de mi sería
Si en mi vida no estuvieras
Pero estas, ¡de qué manera ¡
Ya me siento realizado
Por estar aquí a mi lado
Mi pequeña peleonera.

Heredaste de papá
Tu hermosa apariencia
De tu abuela la insistencia
Y el carácter de mamá
Como el pan del maná
Nuestra alma alimentaste
Nuestras vidas llenaste
Con tus lindos sentimientos
Tus dibujos, y tus cuentos
Y los cuadros que pintaste.

Quiero que tengas presente
Cada día de tu vida
En bajada o en subida
Nunca agachar la frente
A todo reto que te enfrentes
Siempre cuentas con papá
Mucho más con tu mamá
Que te ama con locura
Que adora con ternura
Y siempre te cuidará.