Hoy la vida ya no es igual,
Sin tu risa y sin tu mirar,
Ha llegado el invierno,
Y con ello tu recuerdo.

En su mirada encontraba la paz,
En sus brazos encontré tranquilidad,
En sus palabras sabiduría,
Y en su corazón mi hogar.

Sus palabras fueron tan ciertas,
que me negaba a escucharlo,
Tal vez un perdón no sea suficiente,
Pero ya no se cómo remediarlo.

Recuerdo aquella frase,
Aquella que dijo sin titubear,
Mi corazón no dejaba de saltar ,
Pero mi mentó empezó a dudar.

El amor y compresión
Me la dió,
La agonía y el temor
Me los presentó,
La felicidad y la humildad
Me las enseñó.

Cómo decir que todo lo que me dió
Se desmoronó y se rompió,
Con esa mirada llena de decepción.

Esa mirada que me dio alegría,
Se convirtió en una sombría,
Esas palabras que me dieron aliento,
Se convertirían en mi mayor miedo.

El frío del invierno ha llegado,
Con ello el recuerdo de su amor,
Y mi ilusión de su perdón.